Archivo de la etiqueta: JMJ Madrid 2011

GRISES, MADEROS Y TORRENTES

Cuantos hemos conocido responsables, sensatos y con ánimo de servicio público y cuantos otros seres grises, con cara de madera y agrias entrañas, machacan el trabajo de los primeros.

Cuando era niña la simple mención de “los grises” nos convertía fulminantemente en “el correcaminos”, decía mi abuela que “el que tiene culo, tiene miedo”. Con la democracia llegaron los maderos, modificaron algunas de sus formas y algunos hasta se adaptaron a la nueva situación democrática.

Pero no hay nada peor que disponer de poder y no saber gestionarlo y dentro de los cuerpos de seguridad del Estado siempre hay algun@ (más oes que aes) aficionado a demostrar que manda por su par de “orquídeas”¹ y bien plantadas, por la naturaleza en el hueco de un árbol muerto.

La testosterona se destila entre las filas de estos cuerpos, en concentraciones tan elevadas que llegan a ser tóxicas para la democracia y en otras ocasiones para la vida inteligente.

Durante las manifestaciones laicas en una ciudad tomada por los asistentes a la JMJ, la testosterona despertó los instintos vitales del machorro español de toda la vida, ese  que ayuda a cruzar la calle a la rubita cumballá y siente la necesidad extrema de protegerla del resto del mundo (¡mundo malooo!) y que al mismo tiempo enciende su rabia contra los que osan respirar a su paso o no le rinden pleitesía.

Así una rabia que habrían volcado sin pensarlo contra un grupo de jóvenes realizando un botellón en zona prohibida, y que se quedó en un “nopasanada”, porque los nada eran de JMJ.

Una rabia que se habría desatado si los grupos laicos hubieran osado quedarse en medio de un lugar de tránsito de una procesión católica, pero que se volvió justo contra quienes ejercían su derecho a manifestarse libremente.

Y se quejan ahora porque va a haber sanciones al policía que le metió un par de sopapos a una menor (por cierto que no he escuchado al Defensor del Menor decir ni mu al respecto)

Me he quedado alucinada al leer unas declaraciones de un dechado de virtudes democráticas llamado Alfredo Perdiguero, por más señas portavoz de la  Unión Federal de Policía (UFP), que ante las sanciones por estos hechos ha declarado:

“(…) al final que, por la desidia de los políticos, lo fácil es sancionar a la buena de dios, aplicar el régimen disciplinario por las presiones sociales de según qué gente (…)”

Sr Perdiguero, se le ha visto el plumero:

1º.- Los políticos mandan pero las hostias como panes ni las dan ellos,  ni viene en ninguna ley de este país que deban darse, y menos  “a la buena de dios”, como las han repartido “los suyos”.

y 2º “Según qué gente” en este país somos según la constitución todos iguales ante la ley. Según que gente también habría que mirar hay entre sus compañer@s. Según que gente abusa de la porra y según que gente no sirve para el servicio público… ¿según que gente, dice usted? le ha faltado añadir que “esta gente no sabe  con quién trata”.

Pues parece, Sr. Perdiguero, que usted ha perdido el norte, el este, el sur y hasta el oeste y ha olvidado que esto es una democracia, que no se le pega a la parroquia, sea esta católica, laica o zoroastrista, y que sus orquídeas, petadas de testosterona, mejor se las corta y las pone en un búcaro de cualquier iglesia, que lo de Torrente es una película y los maderos y los grises se han quedado en tiempos pasados.

¡En qué manos estamos!

(1) Orquídeo, a. Del latín  orchis, y este del griego  ὄρχις, testículo, planta bulbosa.

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LAS ZAPATILLAS ROJAS

Nacemos descalz@s y morimos descalz@s, pero hay otr@s que viven descalz@s; descalz@s por humildad, descalz@s por pobreza, descalz@s de convicciones…

Porque la humanidad es más humana descalza, escuchando el latido del planeta, soportando las inclemencias… nos descalzamos para soñar, para relajarnos; nos descalzamos ante quien merece nuestro amor…

Todos en algún momento nos calzamos de desprecio, de frontera, hasta nos calzamos sombreros de orgullo.

Y algunos calzan zapatos rojos, regalados, del maestro artesano  Adriano Stefanelli, a medida, para que no le rocen, para presumir que el mundo está para pisar y olvidar que morirá descalzo como otros mueren ahora; es como la bailarina de las zapatillas rojas, perdida en una danza eterna, consecuencia de los deseos de ser una estrella pagada de orgullo y vanidad.

Quizás llegue el día en que desee que le amputen los pies para dejar de bailar… quizá sea mejor tener pies de madera, y simplemente caminar descalzo por el mundo, aunque el suelo arda y sepulte muertos.

Que duerma si puede… porque a mi me cuesta calzarme por las mañanas.

SER CATÓLIC@ ES GRATIS.

Ser católic@ es gratis pero nos sale tan caro, especialmente a l@s no católic@s, que deberíamos pensar si no está llegando la hora de poner a cada uno en su sitio; el/la católic@ es como el/la  amig@ gorrón que siempre sale contigo, toma lo mismo y otras veces más que tú pero jamás paga nada.

El Maestro Sampedro tiene muchos años de vida y mucha sabiduría, escucharlo es recobrar la sensatez, porque es la exposición de argumentos más válida que he oído en mucho tiempo.

Y seguimos con una Ley de libertad religiosa y una Constitución anacronicas que no reflejan la sociedad actual pero que no se cambian porque “nunca es el momento”, porque la izquierda teme perder un puñado de votos que  no son de ell@s, ni haciéndo el pino puente, y así crean un descontento entre much@s otr@s ciudadan@s que sí l@s votamos.

Ser católic@ es gratis pero ser ciudan@ es carísimo.