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CONTABILIDADES.

Que un@ pierda cincuenta euros en los bolsillos de los pantalones o los fondos de los bolsos puede ser disculpable e incluso relativamente frecuente; de hecho, cuando aparecen, es motivo de celebración porque que uno disponga de un poco de efectivo sorpresa siempre es alegre.

Pero que eso le pase a un país como Alemania es preocupante, sobre todo porque no son 50 euros y porque nadie se había dado cuenta del extravío de una millonada (sí, que ya sé que la han encontrado pero lo relevante es que antes de encontrarlo hay que perderlo).

Y este es el país que da ejemplo de gestión y contabilidad al resto de Europa

¡San Tío Gilito nos proteja!

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DELINCUENTES Y PRESUNTOS DELINCUENTES.

No puedo con mi alma, llevo una temporada escuchando los responsos ultra, cargados de lecciones de ética política y económica, de Mario Conde. Es uno de los más aceptados contertulios de televisiones varias ¡UNA AUTORIDAD ¡  y a mí me indigna que la gente tenga tan poca memoria.

¿Ustedes se imaginan que El Dioni en lugar de meterse en reallitys decida ser comentarista televisivo? ¿Se lo imaginan  convertido en una autoridad y llamando ladrones a los políticos?

No se lo imaginan porque el Dioni no fue un ladrón de prestigio social sino un hombre común que robó  una pasta y se la gastó en peluquines, vacaciones y mujeres; pero este señor ha recuperado su posición  social desde la “dignidad” que le da haberse vendido como un ladrón de guante blanco.

¿Qué diferencia hay entre el ladrón de guante blanco y uno procedente de la “plebe”? pues simplemente sus amigos;  el primero, que presuntamente conserva pasta a saber en qué paraísos fiscales, siempre puede volver a su hábitat porque puede pagarse los vicios y las fiestas pero el segundo tiene que conformarse con patear algún que otro plató televisivo haciendo alarde de la hazaña delictiva.

Don Mario tiene un bonito historial que nadie recuerda ya:

Condenado a 4 años por apropiación indebida de 600 millones de pesetas y por falsedad en documento mercantil.

En 2000 la Audiencia Nacional le condenó a 10 años por los delitos de estafa y apropiación indebida, eludió la carcel pagando 500 milloncejos de las antiguas pesetas (3 millones de euros).

En 2002 el Tribunal Supremo elevó la pena de 10 a 20 años

Fue condenado por el Tribunal Supremo a pena de cárcel, cumpliéndola en Alcalá Meco.

Conde aduce que la sentencia del “caso Banesto” fue “anulada” por el Comité de Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas, tergiversando el dictamen de este organismo que solo dijo  el recurso de casación español no satisfacía las exigencias del derecho a una doble instancia en el ámbito penal, pero nada sobre el delito que no discutía, ni cuestionaba en ningún momento y que los tribunales españoles dieron como hechos probados.

Y no olvidemos, por lo tanto, que diga lo que diga y lo cuente como lo cuente, este señor fue uno de los perpetradores del  agujero patrimonial de 3.636 millones de euros (605.000 millones de pesetas) en Banesto, teniendo que ser intervenido este banco por el Banco de España, a finales de 1993, gracias a su “buen hacer empresarial”.

Pero todas estas cosas son injusticias, confabulaciones contra la persona del Banquero político, y casi santo, que ahora se ve de nuevo en los altares de los empresarios y los medios de comunicación de derechas, arengando a la parroquia sobre lo malos y ladrones que son los políticos, olvidando que él también es político y además condenado por  “apropiación indebida” que siempre es más elegante que serlo por ladrón.

El Dioni fue la envidia de muchos españoles, el sueño de robar un banco y retirarse solo lo cumplen algunos poquísimos con agallas; pareciera que Mario Conde también necesitara de esa admiración y,  al fin lo ha conseguido, ya es la envidia de aquellos que siempre quisieron ser como él  y les falló el valor para delinquir a gran escala.

ADELANTOS Y ANSIEDADES.

Desde la celebración del Debate del Estado de la Nación del año pasado el PP no ha dejado de pedir elecciones anticipadas, pareciera que los resultados de cualquier cita electoral cuestionaran los emanados de las urnas en las anteriores elecciones, de diferente circunscripción, me pregunto yo si es que ganando las elecciones en la mayoría de los ayuntamientos ya se ganan o se pierden unas europeas, por ejemplo. Este afán de mezclar churras con merinas es muy propio del PP que es aficionado a los juegos de manos y las trampas dialécticas.

No pude evitar sonreír cuando Mariano Rajoy dijo aquello de que el adelanto de las elecciones supondría el impulso necesario para salir de la crisis, porque ni como vidente tiene valor, este señor tiene tal afán de poder que le ha dado igual difundir el rumor de lo insolvente que es España, a través de sus acólitos,  para ahora salir a decir que no vamos a ser “rescatados”, cuando en su momento no contradijo a Cristobal Montoro que llegó al extremo de decir que nuestro país suponía un problema para el euro y para Europa.

Como las cosas no se están desarrollando como el PP quisiera, el mensaje sobre quien debe de ser el partido que debe ganar las elecciones es cada vez más alto , porque consideran que son el detergente que limpia más y mejor que los demás, cosa que es lógico que digan, pero pareciera que les fuera imprescindible ese refuerzo para convencer al mundo y autoconvencerse de que el cuento de la lechera, que se cuentan cada noche, no se va a disipar en las urnas en 20-N por efecto de cualquier cosilla que genere el renacimiento del PSOE, y han entrado en una vorágine de “quiero, quiero, quiero” al más puro y patético estilo Gollum. Por otra parte, no habrá problema, ya que (según las gentes del PP) las urnas parecen legitimar solo a los Gobiernos Populares, los demás siempre son accidentes resultado de conspiraciones judeo-masónicas y otras hierbas.

No hay nada como perder los papeles, cuando luego se recogen puede pasar cualquier cosa, y el PP los ha perdido y hasta desordenado en un acto de engaño con el que pretende llegar, a cualquier precio, al gobierno de España; en un ejercicio propio de las mejores obras de los “Le Luthiers” y de los más irresponsables actos políticos que hayamos presenciado nunca.

La campaña electoral para el Partido Popular será, como parece una partida de caza menor, la caza del faisán.