Archivo mensual: septiembre 2011

DELINCUENTES Y PRESUNTOS DELINCUENTES.

No puedo con mi alma, llevo una temporada escuchando los responsos ultra, cargados de lecciones de ética política y económica, de Mario Conde. Es uno de los más aceptados contertulios de televisiones varias ¡UNA AUTORIDAD ¡  y a mí me indigna que la gente tenga tan poca memoria.

¿Ustedes se imaginan que El Dioni en lugar de meterse en reallitys decida ser comentarista televisivo? ¿Se lo imaginan  convertido en una autoridad y llamando ladrones a los políticos?

No se lo imaginan porque el Dioni no fue un ladrón de prestigio social sino un hombre común que robó  una pasta y se la gastó en peluquines, vacaciones y mujeres; pero este señor ha recuperado su posición  social desde la “dignidad” que le da haberse vendido como un ladrón de guante blanco.

¿Qué diferencia hay entre el ladrón de guante blanco y uno procedente de la “plebe”? pues simplemente sus amigos;  el primero, que presuntamente conserva pasta a saber en qué paraísos fiscales, siempre puede volver a su hábitat porque puede pagarse los vicios y las fiestas pero el segundo tiene que conformarse con patear algún que otro plató televisivo haciendo alarde de la hazaña delictiva.

Don Mario tiene un bonito historial que nadie recuerda ya:

Condenado a 4 años por apropiación indebida de 600 millones de pesetas y por falsedad en documento mercantil.

En 2000 la Audiencia Nacional le condenó a 10 años por los delitos de estafa y apropiación indebida, eludió la carcel pagando 500 milloncejos de las antiguas pesetas (3 millones de euros).

En 2002 el Tribunal Supremo elevó la pena de 10 a 20 años

Fue condenado por el Tribunal Supremo a pena de cárcel, cumpliéndola en Alcalá Meco.

Conde aduce que la sentencia del “caso Banesto” fue “anulada” por el Comité de Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas, tergiversando el dictamen de este organismo que solo dijo  el recurso de casación español no satisfacía las exigencias del derecho a una doble instancia en el ámbito penal, pero nada sobre el delito que no discutía, ni cuestionaba en ningún momento y que los tribunales españoles dieron como hechos probados.

Y no olvidemos, por lo tanto, que diga lo que diga y lo cuente como lo cuente, este señor fue uno de los perpetradores del  agujero patrimonial de 3.636 millones de euros (605.000 millones de pesetas) en Banesto, teniendo que ser intervenido este banco por el Banco de España, a finales de 1993, gracias a su “buen hacer empresarial”.

Pero todas estas cosas son injusticias, confabulaciones contra la persona del Banquero político, y casi santo, que ahora se ve de nuevo en los altares de los empresarios y los medios de comunicación de derechas, arengando a la parroquia sobre lo malos y ladrones que son los políticos, olvidando que él también es político y además condenado por  “apropiación indebida” que siempre es más elegante que serlo por ladrón.

El Dioni fue la envidia de muchos españoles, el sueño de robar un banco y retirarse solo lo cumplen algunos poquísimos con agallas; pareciera que Mario Conde también necesitara de esa admiración y,  al fin lo ha conseguido, ya es la envidia de aquellos que siempre quisieron ser como él  y les falló el valor para delinquir a gran escala.

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USOS Y ABUSOS

Desde hace un tiempo se habla mucho de restricción de gastos y de crisis, se recortan inversiones en paridas importantes como gratuidad de libros, comedores escolares, suministros de material fungible en los centros sanitarios públicos , en fin que todo lo público parece ser suprimible.

La semana pasada comentaba en este blog la sangría que suponía el uso y abuso de los coches oficiales y el rechazo que me produce la actitud remisa de l@s polític@s a la hora de prescindir de determinados privilegios y, desde aquí hoy debo felicitar al alcalde de A Coruña por la decisión responsable que ha tomado con respecto a ello.

Pero hoy toca de nuevo hablar de ello, de los privilegios de nuestr@s polític@s.

En el Parlamento de Galicia tod@s l@s diputad@s (desde l@s que tienen mayor responsabilidad hasta l@s que tienen escasas ocupaciones y menos presencia) disponen de un servicio gratuito que la ciudadanía paga a toca teja: internet en su domicilio.

L@s parlamentari@s galleg@s tiene además por la jeta un ordenador portátil que paga Juanpueblo y un móvil de última generación sin límite de gasto que sufragamos tod@s.

Yo me pregunto cómo es que nuestros próceres no pueden sacar 30€ de sus sueldos (que superan la media de los de l@s trabajadores);  sí, sí ya sé que dos mil euros no son para arruinar a nadie, pero dos de aquí y dos de allá y nos ponemos por las nubes.

Creo yo que lo menos que debería hacerse ahora, que el Parlamento está renegociando con las compañías telefónicas el contrato, es establecer un límite de gasto y que en el caso de que cualquiera de l@s afortunad@s que disponen de este servicio  sobrepasaran ese consumo, lo más normal es que el exceso lo pague de su bolsillo y no la institución, ¿o nos creemos que ningun@ de l@s parlamentari@s usa ese teléfono para cuestiones privadas o de Partido?

El Parlamento Gallego se defiende diciendo que el consumo medio de teléfono móvil de un diputado es similar al que existe en “cualquier empresa”, ya,  ¿y? ¿Todas las empresas suministran a tod@s sus emplead@s un teléfono móvil de última generación sin límite de gasto? ¿Todas las empresas le pagan un portátil a sus asalariad@s?¿Y todas las empresas pagan la conexión a internet en el domicilio a su plantilla?

Después tendremos que escuchar a la clase política quejarse del desprestigio y la mala fama que tienen ¿y de verdad que se sorprenden? ya sé que algunos leyendo esto dirán que es demagogia pura, no lo voy a discutir como tampoco me podrán discutir es@s “algun@s” que estoy hablando de privilegios intolerables a quienes pueden pagarse de un buen sueldo algunas cosillas.

Estamos en época de crisis, pero aunque no lo estuviéramos, no es normal que los políticos aprueben privilegios para si mismos con absoluta naturalidad, es un poco indecente y sobre todo muy poco solidario.

Marta Cerdido (PP) Parlamento de Galicia, 2008 (Foto de El País)

DIEZ AÑOS

Todavía veo caer los cascotes y la excitación de los comentaristas televisivos.

Yo lo viví en un coche, como en la película de Woody Alen (Días de Radio), dudando en creerme esa especie de guerra de los mundos que nos contaban.

Y han pasado 10 años ¿y de que ha servido aquello? los talibanes siguen en lo suyo y los norteamericanos adoptaron su misma rabia para convertirla en billete de ida y vuelta.

Los unos empecinándose en imponer sus ideas en unos territorios donde les temen y mueren porque sí y los otros incapaces de entender que no fue el Islam quien los atacó.

Pero el 11S cometió otro atentado, esa agresión silenciosa que vive en las celdas de la vergüenza del país más democrático del mundo, el más hipócrita el de “haz lo que yo digo pero no lo que yo hago”, el que encarceló a inocentes y culpables sin juicios y el que se cree el dios del antiguo testamento para vengarse cruelmente de quien considere, sin explicaciones, sin pruebas, sin nada.

Los fanáticos presumen de heridas pero un país como EEUU no debería empecinarse en sostener un territorio de nadie y cárcel de injusticia en Guantánamo, por higiene y por salud democrática debería ser clausurada y expuesta como cualquier otro campo de concentración fuera de toda normativa internacional.

Es cierto que el odio engendra odio, pero no sabía que el integrismo tenía el mismo efecto.