ABEJAS

De niños las abejas eran usadas por los docentes como muestra  de una sociedad perfectamente estructurada y eficiente, a demás de admirable laboriosidad; nos contaban estas cosas para que supiéramos “ocupar nuestro sitio en el mundo” , supongo…  ¡vale! lo confieso, no tengo ni idea de por qué nos lo contaban.

Abejorro en mi lavanda.

Yo soy de parroquia rural, de niña jugaba en una finca abandonada (que un verano incendiamos por miedo a una culebra)  llenita de retama y aliagas, donde pululaban las abejas que mi abuelo trataba de cuidar en sus colmenas y muchos abejorros gorditos.

Las colmenas de mi abuelo le ocupaban tanto tiempo y dedicación (aunque no era especialmente hábil)  que un burlón familiar justificó su ausencia, en una ocasión, diciendo que se encontraba en las colmenas contando las abejas, ya que una no había vuelto.

Por eso hoy me he sentido especialmente triste al saber que, en muchos lugares del mundo, este antófilo tiene un altísimo e inexplicable índice de mortalidad.  Se baraja que los numerosísimos pesticidas utilizados en la agricultura puedan ser una de las causas de este desastre, pero puede haber otras. Los apicultores gallegos dicen que este año la cosa ha mejorado y la mortalidad se ha reducido.

Las amenazas a nuestra medio ambiente son cada vez mayores, pero también es cierto que no todo es malo, por ejemplo acaban de descubrir en el Parque Natural Illas Atlánticas (en concreto en Ons) una nueva especie de seta, que ha sido bautizada como “Clitocybe auniosiana”.

Aún podemos salvarnos… creo.

Clitocybe auniosiana. Fotografía de farodevigo.es.  Fdv

Clitocybe auniosiana. Fotografía de "farodevigo.es"

4 Respuestas a “ABEJAS

  1. Las culebras son para mí los animales más elegantes en la marcha y en la huída. Yo las miro y creo que me entienden. Casi todos los años, al inicio de verano, cojo alguna y se la llevo a los alumnos de mi colegio; incluso me paso por las clases con ella en la mano para que los valientes y las valientas toquen el bicho y se maravillen de su arrojo.
    Así, seguro que mañana no harán fuego en la maleza que las acoge.

    Muy bien por la foto el poderoso libador.

    Goyo
    21-sep-09

    • Me parecen hermosísimas, pero no puedo superar el miedo y la repulsión a su tacto ausente de calor propio.
      Es irracional lo sé, pero nunca he podido superarla. Aclarar que el incendio lo provocamos accidentalemente al asustarnos y tumbar un barril donde los adultos (poco pruidentes) quemaban rastrojos en plena sequía de agosto.

  2. Te van a hacer un reportaje en El País y en Callejeros de Cuatro ¡piromana!

    • Con suerte le echamos la culpa a la reportera esa de “vida arriesgada” , la de la Cuatro, ¿cómo se llama? ¿la de los 21 días a porros? cualquier día de estos nos enseña los efectos de la coca, jajajajajaja así que seguro que le gustará quemar fincas, jajajajajajajaja.

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