CONTRA EL VICIO DE PEDIR, LA VIRTUD DE NO DAR.

Fotografía de Riccardo de Luca / Iberpress

Fotografía de Riccardo de Luca / Iberpress

Desde que tengo memoria Paco Vázquez ha estado en la vida política activa, hasta tal extremo que no le recuerdo otra ocupación anterior a la de Alcalde de A Coruña.

Es un ser peculiar, populista donde los haya, enamorado de “Sissi Emperatriz“, Caballero de la Orden del Imperio Británico, católico practicante y militante socialista (que no socialista, porque militar puede casi cualquiera, más difícil es ejercer).

Sir Paco en el ejercicio de su “objeción de conciencia” se opone al matrimonio homosexual y a la Ley del aborto, olvidándose de que cuando se ausentó (siendo Diputado) en la aprobación de la  ampliación de la segunda y, como senador socialista, votó en contra de la regulación de los matrimonios, lo hizo olvidándose de en qué partido está y a quien representaba. Pero claro, el Sr Vázquez solo se representa a sí mismo, así que “ajo y agua”.

Como político dicen que fue un buen alcalde (yo no soy de A Coruña, así que no lo sé),  pero  desde luego  flaco favor le ha hecho al Partido Socialista Obrero Español con sus posturas personalistas y particulares que en muchas ocasiones se encontraban a años luz del ideario del socialismo español. En esta etapa se dedicó a reventar las campañas electorales de su partido con actos de “confraternización” con el PP en momentos inadecuados, con posturas con respecto a la lengua gallega que se aproximan más a la idea del generalísimo sobre el tema que otra cosa y su fobia, cuasi psiquiátrica, hacia todo lo que le olía a BNG, además de otras joyas políticas (arrebatos varios contra el aeropuerto de Santiago y demás) que a los militantes de fuera de su ciudad nos hacían arrugar la nariz y mordernos la lengua.

Cuando fue nombrado Embajador Español ante la Santa Sede, manifestó haber alcanzado la gloria… y los militantes socialistas  gallegos quedamos en paz, pensando que nos habíamos librado de él… pero ¡poco dura la alegría en la casa del pobre! ¡hete aquí! que se ha aburrido de los angelotes y los adornos de pan de oro  que llenan el Vaticano  y tiene ganas de volver… ¡pero no os creáis que de cualquier cosa!¡No, señor! pidió por esa boquita y se le dio embajada y ahora  vuelve a hacerlo: ¡Quiero ser  Defensor del Pueblo! ¡Todos los dioses del Olimpo y de panteones varios nos amparen!

Sir Paco, tiene medallas  y ahora quiere “autóritas” por encima del bien y del mal; esta mala costumbre, tan napoleónica,  de creer que uno ha nacido para destacar y triunfar, se está transformando en patológica en el caso del Lord Cruño ¿Que quiere ser Defensor del Pueblo? ¿y por qué no unas Cruzadas? será mejor que lo nombren algo ante las Naciones Unidas (sin que se ofrezca) o que se jubile ¡que va tocando ya!

A Sir Paco habrá que recordarle que los cementerios están llenos de imprescindibles.

Una respuesta a “CONTRA EL VICIO DE PEDIR, LA VIRTUD DE NO DAR.

  1. Completamente de acuerdo.

    Un saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s