Los conclaves vaticanos se han granjeado la fama de nidos de intrigas, traiciones, infidelidades, asesinatos, intereses personales, dinero… en fin, un lugar donde ser un delincuente habilidoso te otorga el poder.
Ayer, a un nivel muy inferior sin duda, descubrí que el Vaticano puede quedarse corto ante un Congreso Provincial del PSdeG-PSOE (el de Pontevedra en concreto) donde durante semanas las alianzas más impensables pueden ser temporalmente factibles, dónde el príncipe llegó a ofrecer acuerdo al vecino enemigo mientras presumía de la futura puñalada que pretendía asestar a uno de los bandos que ya había ganado para su causa.
La fiesta medieval se anticipó ayer en Pontevedra; ondearon las banderas de la victoria pírrica, donde se ha perdido la decencia, la honradez y la palabra, donde la política ha vuelto a ser acero, sangre y traición.
Cierto que los utilizados, aquellos que no les importa estar con quien haga falta con tal de estar siempre en posiciones ventajosas, se merecían una puñalada tan rastrera como la recibida y la fractura de un acuerdo que, conociendo a los boss del cotarro, era más que previsible.
En Pontevedra, el PSdeG-PSOE tiene una ejecutiva de conclave vaticano cuya fumata blanca amenaza la ya frágil estructura provincial que habían debilitado los salientes. L@s que la conforman creerán que han ganado pero yo en su lugar me preguntaría cuanto tiempo tardarán los que se iban (sin irse) en envenenarles o simplemente en prescindir de ellos, solo el silencio y el asentimiento les servirán para mantenerse en sus cargos .
Y l@s pontevedreses/as ¿verán este partido político como opción para gobernar algo? pues, algun@s se lo pensarán porque si entre ellos son capaces de navajearse en menos de 24 horas,¿cuanto durarían los compromisos realizados a la ciudadanía?
Cuando las barbas de tu vecino veas rasurar, por las tuyas a remojar.





Una sede del Partido Socialista en París

















