Es lamentable que en un partido político l@s poderos@s traten de colocar a sus hereder@s en una especie de trago de agua de la fuente de la eterna juventud; parece que las cosas ocurren así desde que el PSdeG-PSOE es PSdG y l@s aprendices de brujo menean sus varitas mágicas para repartir poltronas.
Es lamentable que un partido político coloque en sus listas a personas que no quieren ni en su propia agrupación o que por el contrario solo las quieren sus compañer@s de agrupación.
Si l@s candidat@s no tienen el respaldo de l@s más cercan@s ¿qué esperanza de voto puede quedarles?¿Y si no los conoce nadie?
Pero lo más lamentable es que para conseguir cumplir sus intereses personalistas, que nada tienen que ver con la política, se monten manifestaciones de protesta en las redes sociales, se concentren a las puertas de las sedes grupos de hooligans o avisen a la prensa de que se reunirán para exigir que se cumplan sus deseos.
Las diversas “sensibilidades” del PSdeG-PSOE, insensibles a lo que está sucediendo en la calle, se enzarzan en una batalla pública propia de niños de tres años chantajeando a su madre en un “ahora no respiro” impropio de gente sensata que trata de dirigir el gobierno de l@s galleg@s.
Si estuviera en mi mano dejaría que se pusieran cianóticos… sería una manera de acabar con los intereses espurios de l@s vividores de la política que acaban de hacerle media campaña gratis al Partido Popular; si sus militantes no lo ven así y no le pegan un tirón de orejas entonces es mejor que el partido se vaya al garete y funden uno nuevo.
Entre tanto en las cunetas de la política l@s que se fueron quedando por el camino se sacuden los harapos y afilan sus dientes para alimentarse… morirán pronto ya que aquell@s a los que desean devorar carecen de la vianda adecuada… ¡No hay cerebro, no hay alimento para zombis!





Una sede del Partido Socialista en París

















