Archivo mensual: marzo 2012

HACIENDA SOMOS TOD@S , PERO NO TANTO…

Cuando un@ tiene una nómina sus ingresos son constatables y por lo tanto su contribución a la hacienda pública ineludible.

Cuando un@ tiene patrimonio, ingresos varios y su dinero en el banco, la hacienda pública le cobra religiosamente los impuestos oportunos cada año.

L@s buen@s contribuyentes tienen meses malos pero no tienen calcetín de dinero negro que los saque del apuro, y viene esta marea de incremento de impuestos y son los primeros en ser sableados a mansalva y sin piedad.

Y después están los otr@s, aquell@s que cobran en negro, que sacan dinero de a saber dónde y lo esconden para no pagar un duro a hacienda, es@s que usan la sanidad que pagamos los demás, que utilizan los servicios públicos como los demás contribuyentes pero que jamás pagan lo que debieran. En la Comarca de O Salnés (y otras) están, además, aquell@s que llevan amasando dinero negro a golpe de raya de cocaína y drogas varias; que plagan nuestras carreteras de coches espectaculares y nuestras tierras de casoplones de granito inexpugnable. Y tod@s ellos limpiarán su dinero sin dar explicaciones, pagarán una cantidad irrisoria por haberse reído de l@s que han cumplido con la obligación ciudadana de pagar impuestos para sostener el Estado de Bienestar.

Tod@s seremos hacienda pero unos lo son más que otros y curiosamente l@s chorizos, l@s delincuentes de guante blanco y otr@s sinvergüenzas siempre tienen la “fortuna” de cara… o el Gobierno de mano.

J.R. Mora

MATERNIDADES

Siempre me ha molestado el tutelaje a las mujeres , porque considero que el paternalismo es el peor de todos los machismos que considera que la mujer es incapaz de realizar las cosas por si misma; es volver al siglo pasado cuando la mujer española no podía comprar ni una lavadora sin la autorización de su padre o su esposo. La intención de mantenernos en una eterna minoría de edad se camufla ahora en el “SER MUJER”, y me pregunto yo ¿qué sabe Gallardón de lo que debe de ser “una mujer auténtica”? tendrá la referencia de su madre, que seguramente es diferente a las de sus primas o de cualquier otra mujer que él conozca.

Lo peor de todo es que los conservadores sostienen sin tapujos, ni pudor, ni vergüenza alguna cual es el “tipo de mujer auténtica” y ese tipo, estereotipo más bien, es una mujer que opta por ser madre y esposa devota; supongo que aquellas mujeres que no pueden tener hijos no serán tan auténticas como las otras ¿y qué les parecerán las mujeres que optan por tener hijos sin pareja o con una pareja de las que ellos consideran contra natura? ¿serán esas auténticas mujeres para Gallardón y los componentes del PP? seguramente que tampoco, porque este adoctrinamiento  deberá crecer en conservadurismo hasta ajustarse a lo que ellos consideran “una sociedad como debe de ser” y para entonces las salidas de tono de Gallardón serán normales porque nos querrán con una pata quebrada en casa, pariendo hijos y de floreros para los hombres auténticos.

Estas cosas no nos debieran asombrar , porque desde el “A mí me gusta que la mujer sea mujer, mujer.”  de José María Aznar (Retratos íntimos, 1996) hemos tenido ejemplos claros de cual es la postura real del PP alejada de sus imposturas propagandísticas.

Así Esperanza Aguirre no se privó en despreciar a aquellas mujeres que toman la durísima  decisión de abortar afirmando que: «No es un derecho, es un fracaso de la mujer», me pregunto cual será la decisión meditada por un hombre que lo califique de “fracasado”, ¡casi nada! una descalificación machista emitida por una mujer con poder.

En ocasiones las apariencias engañan y much@s creían que existían grandes diferencias ideológicas entre Esperanza Aguirre y Ruíz Gallardón, el tiempo ha puesto cada cosa en sus sitio y se ha visto que las únicas diferencias son sus respectivas opiniones con respecto a cual de ambos debe ocupar tal o cual cargo político (por supuesto bien remunerado).

Ambos trasmiten sin pudor su opinión , o mejor dicho la opinión del PP, sobre cuestiones morales de la sociedad actual, ¡sí, morales que no políticas! dibujando un espectáculo para ellos idílico y para las mujeres que no opinan como ell@s dantesco, ese que se atrevieron a cantar en aquel mitin electoral y que decía aquello de : Somos madres, mantenemos nuestra casa limpia y pura, como todos, trabajamos sin desdén, no hay duda alguna. Choferesas, enfermeras, cocineras y modistas, pedagogas, cantantes y hasta artistas, cuentacuentos, albañil y economista.  Nos encanta recibir alguna flor y un achuchón, pero más nos gusta un bolso de Vuitton, sin hacer más comentarios. Somos madres, somos madres, somos madres”. (Puedes escucharlo en el enlace de la letra)

Habrá que acostumbrarse al adoctrinamiento conservador de los gobernantes del PP que nos acerca , cada vez más, a aquella sociedad en que la mujer tenía “importantes tareas” propias de su sexo,  y existía aquel manual para llegar a ser UNA MUJER PERFECTA, de la Sección Femenina de la Falange Española  ¡Miedo me da!


Hablando de una misma

Me encanta recuperar ese nerviosismo juguetón que se pierde entre las costillas y se desliza hasta la barriguita; ese que huele a reyes magos, a regalos de cumpleaños, a día de boda, a jornada de parto, ¡sí a jornada de parto! tan excitante y a la vez emocionante que puedo reír y llorar simultáneamente.

Bueno , pues todo esto me pasará toda la semana, la gente en la calle me verá alguna que otra sonrisa furtiva que se me escapará de la barriguita a la comisura del labio, manifestando el placer de lo hasta ahora nunca conseguido.

“A lanterna de vagalumes”, ( un cuentecito mío) ilumina mi cara y es el pequeño relato que se cuela en un libro de RedeLibros y MeuBook que se titula “Tempos dixitais”, este tronco sostiene además de la hoja de mi  “lanterna” :

“Camiña”Juan Parcero
“Unha guerra con catorce anos”Fina Fernández
“Os amores da Biruca”Carme Graña Barreiro
“Furados da imaxinación”Oscar Bouzas
“O andar amodo”Mario Caneiro Ameneiros
“Querrás”Umberto Saa

Hemos plantado un libro colectivo y es una experiencia emocionante que arranca el viérnes con la presentación en la Libraría Cartabón. (Estáis inivitad@s)

YA SE PUEDE COMPRAR AQUÍ

LA FALACIA Y LA INCOHERENCIA

Decirle a alguien: “yo en tu lugar nunca haría eso, sino que haría lo contrario” es sencillo pero es una falacia, porque realmente nunca sabremos que es lo que hubiéramos hecho en lugar del otro; podemos presuponerlo pero nunca saberlo con certeza, por eso es una falacia, jamás se podrá verificar.

Este es el recurso generalmente del vencido, del que no sabe perder.

Viene esta reflexión al caso de la celebración del XII congreso del socialismo gallego, donde se presentaban dos candidat@s, dos programas y dos formas de ver las cosas.

Me consta que el enconamiento de las posturas y entre  personas, de uno y otro equipo, era notorio y duro; y que el trabajo en conjunto resultaba imposible porque aunque las posturas eran bastante próximas, el método para abordarlas era aparentemente opuesto.

Estas cosas de partidos se realizan mediante votaciones y, como en cualquier elección,  la mayoría se lleva el gato al agua, sea esta mayoría de un 51% o de un 99%, porque mayoría son al fin ambas.

Cuando se disputan estas cosas, y una vez decidido el que encabezará el proyecto, se debe de elegir un equipo que defienda y trabaje por el proyecto elegido y con la persona elegida.

A mí me sorprende que en este punto se desaten polémicas absurdas del estilo, “es que el equipo ganador no ha integrado a personas del otro equipo en el núcleo de la dirección del proyecto“, porque esta afirmación es una falacia que oculta una verdad diferente: hay otros órganos de dirección como el comité nacional donde si tiene representación la minoría; y oculta, sobre todo, una grandísima incoherencia:

¿Cómo pretendes trabajar por un proyecto en el que no crees?

¿Cómo vas a trabajar apoyando a un líder en el que no confías?

¿Cómo quieres trabajar con un equipo que no te parece competente?

Es una incoherencia pretender defender aquello que has denostado públicamente, entre otras cosas, porque es bastante difícil cambiar de idea y no cuestionarlo.

Y más curioso es que se quejen amargamente, algun@s de aquell@s que en procesos semejantes jamás integran a las minorías y que siempre exigen,  cuando les toca a ell@s, “un reparto equitativo” .

El proyecto, que ha salido votado por la mayoría el domingo, es el que hay que defender ahora y salir a los medios a “echar una llorada” haciéndose la víctima de un proceso democrático es, no solo de cínicos, sino de incoherentes; pero lo que es peor es que no se sepa aceptar una derrota y se enarbole una supuesta victoria futura, en otro “campo de batalla”, porque eso es no saber aceptar que la mayoría no opina como nosotros y que en un sistema democrático debemos dejar hacer, con lealtad, a aquellos que nos han vencido en buena lid.

Tendrán que cambiar muchas cosas  y tendremos tod@s que aprender muchas otras, pero sobre todo nos falta aprender a perder, porque sostener la postura de “primero muerto antes que perder la vida” no es nada racional .

8

El ocho es el infinito puesto en pie, es el accidente, la fecha que levantada sobre marzo quiere alzar la bandera de la igualdad ondeando a los cuatro vientos.   Pero como una premonición, el infinito es un bucle, sin principio ni fin.

Y en ese bucle estamos, retrocediendo a pasos agigantados en cuestiones de derechos de la mujer; sin complejos, luciendo sotana e incensario, el PP arranca su locomotora arrasando con todos los logros de los últimos años para implantar la imagen y “utilidades” femeninas del franquismo: devota, madre y esposa… pero nunca MUJER, porque ser mujer es autonomía, es criterio ausente de toda tutela, es decisión  y el Sr G. (ge de Gallardón) nos quiere con la pata quebrada, sumisas y herramientas de la naturaleza reproductiva del macho.

Ocho de marzo otra vez y hoy el horizonte de la igualdad no se ve; está encapotado hasta el cielo, de la contaminación de las locomotoras que conducen los neofascistas reconvertidos en neoliberales.

En Italia es el “Giornata internazionale de la donna” o la llamada “Festa della donna e le mimose”,  la mimosa fue escogida por las italianas como su símbolo después de la guerra, en 1946.

La mimosa representa la fragilidad de los derechos de la mujer, tan frágiles como se está demostrando en la situación actual pero, a la vez, la lucha por la igualdad puede ser representada por el aroma  permanente y penetrante de esta flor.

Nos queda aroma y fuerza a pesar de las “locomotoras de retroceso”.