Hay joyas vivas, delicadas como gemas, extrañas en la naturaleza. Los hipocampos, o caballitos de mar, son de esos que parecen sacados de cuentos de hadas, hasta el macho parece hembra y pare a sus hijos.
El caballito de mar es menudo y frágil, tanto que se va perdiendo y ahora gracias a la dedicación del Profesor Planas, quizá la Ría de Arousa, se llene de pequeñas almas atlantes.
Me harán soñar historias de Capitanes Nemos, Ulises y cantos de Sirenas .











Una sede del Partido Socialista en París






0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.