Coullaut-Valera es un tipejo (perdón por la expresión, yo también tengo prejuicios y los aplico cuando me da la gana; y este, encima, es del OPUS y eso ya me produce sarpullido) que siendo joven decidió ir a la universidad y hacerse psiquiatra, se ve que mola eso de jugar a ser como Papá y Freud para justificar de este modo teorías machistas infumables.
En las sociedades primitivas, a las mujeres en periodo menstrual se le prohibía tocar los animales o las plantas, e incluso en algunos casos se las “aislaba” de la comunidad. Eran prácticas debidas al desconocimiento de la fisiología femenina que los avances en estos estudios han ido erradicando, pero siempre quedan los “psiquiatras” expertos en “psicoterapia relacional” que afirman cosas como las dichas por este pobre hombre en las Cortes españolas, gracias a la “invitación del PP” a la Comisión de drogas:
Aviso, para que quede claro, no estoy de regla, ni menopáusica, ni en etapa pre o post menstrual, por lo que ni terca, ni inoportuna: ¡Sr Coullaut es usted un gilipuertas!
Le voy a explicar por qué “eso acaba mal” en frases breves y claras, para que su cerebro lleno de semen no tenga que ceder un espacio al raciocinio.
- Acaba mal porque algunos, como usted, manifiestan conductas relacionales ( y verbales) violentas hacia las mujeres.
- Acaba mal, porque en lugar de asumir la propia violencia, la justifica culpando a la víctima de su exceso de testosterona.
- Acaba mal, porque hay seudo-doctores que elaboran teorías violentas contra la mujer siguiendo la estela y el miedo atávico de Sigmund Freud.
- Acaba mal, porque los supuestos expertos empiezan hablando del “Tratamiento y atención en drogodependencia” y terminan comentando chorraditas menstruales.
- Acaba mal porque hay mujeres que le proponen como experto para que acuda al Parlamento y pueda decir: “Yo estoy encantado de estar aquí y decir estas tonterías”. En mi pueblo y en el diccionario de la RAE el que dice tonterías es un tonto, que es algo que, por lo que veo, reconoce con naturalidad.
Mariate Cobaleda (no me he equivocado en el vínculo, bajad hasta que se la ve en foto) es la Senadora que invitó al psiquiátrico este (sí psiquiátrico no psiquiatra) a participar en la susodicha comisión, a la que ella no asistió; claro que su ausencia casi se agradece ya que si va a decir tonterías del estilo de que Chavez suministraba directamente cocaína a España, mejor que no vaya, aunque pensándolo bien, quizá sea verdad lo que dijo sobre la coca, porque ella y su amigo el Coullaut parecen haber sido los receptores finales del “género venezolano”.
El hijo del “Dr Coullaut” heredó la gestión del Instituto Rafael Coullaut de Psiquiatría y la Comunidad Terapéutica integrada en la Fundación Padre Garralda-Horizontes abiertos, que trabaja para la Comunidad de Madrid… no tengo referencias de su padre pero me da que, si era una persona normal, usted no sería objeto de orgullo paterno, y materno mucho menos.
Sr Coullaut, afortunadamente para mí, no lo conozco pero sospecho que es usted un terco y un metepatas y no a tiempo parcial, como atribuye a las mujeres, sino por naturaleza… degradada, pero naturaleza al fin, su madre en lugar de parirlo debió escupirlo directamente.
Entiendo ahora por que los hombres como usted prefieren a un a Barbie; al ser una muñeca que no terquea y no es inoportuna pero lo más importante es que aunque pudiera existir una mujer con las características físicas del engendro de Mattel,esta según dicen los médicos, no estaría físicamente preparada para menstruar.







Fue mi primera hija, le tuve que enseñar a comer y no maullaba, bufaba como un gato salvaje.











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